Al plantearse la escuela que queremos, se deben tomar en
cuenta un sin número de características que configuran una visión, individual,
de lo que se necesita hoy en día.
La visión de los integrantes del grupo así lo demuestra:
Sin embargo, se debe llegar a
un consenso para delimitar ciertos componentes en común a nivel global.
Partiendo de la idea que el objetivo final de la educación es que los
estudiantes logren un desarrollo de capacidades, competencias y sobre todo el
conocimiento significativo, los componentes relacionados con el
establecimiento, los materiales utilizados, planta docente, contenido y demás,
tienen que estar enfocados e interconectados para lograr este fin. Ya pasamos
la era de la industria donde la educación se basaba en formar obreros y mano de
obra, es por ello que hoy debemos centrarnos en formar humanos, personas en
esencia que piensen, analicen, decidan, que sean ellos mismos (sin seguir
estandarizaciones) y que no solo sean recipientes llenos de conocimientos. Los docentes al formar parte primordial
del proceso educativo, en la escuela ideal, deben ser personas preparadas y con
calidad humana, deben crear lazos con los padres de familia para juntos llevar
a cabo la educación de sus niños. El modelo pedagógico de enseñanza debe estar
orientado a satisfacer las necesidades de su grupo. Solo de esta forma se podrá
trazar un camino que conduzca a los niños hacia un aprendizaje significativo y desarrollador.
Sin duda la visión de la
escuela que queremos se la puede realizar desde varias aristas, es importante
recalcar la labor de los docentes porque les lleva a desarrollar una inventiva
extraordinaria para cumplir su función. Al igual que resaltar ese sentido de
querer cambiar las cosas de su contexto, impulsándoles a tomar medidas a favor de su comunidad con la perspectiva de
la importancia de su trabajo y de saber que se está forjando a la sociedad del
futuro.




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